Time Machine

Viajes en el tiempo I: La máquina del tiempo (1960)

 Si hay un solo tema en el que la ciencia ficción y el cine consiguen llevarse a las mil maravillas ese es el de los viajes en el tiempo. Sin duda es debido a la habilidad única que tiene un realizador, al igual que un escritor, para manipular a su antojo el tiempo en sus historias. También es cierto que desde un punto de vista estrictamente científico los viajes en el tiempo tal y como se nos presentan habitualmente en ficción son poco creíbles pero, queridísimos amigos, ¿a quien diablos le importa la ciencia cuando hablamos de ciencia ficción en el cine?

 Con este artículo vamos a iniciar una serie donde visitaremos algunas de las películas que han tratado directamente con los viajes en el tiempo a lo largo y ancho de la historia del cine. Por supuesto estamos hablando de una selección personal, así que si echáis en falta algún título a lo largo de nuestro camino, ese será única y exclusivamente vuestro problema. Eso no impide que lo podáis expresar abiertamente y con toda alegría en los comentarios de este artículo o de cualquier otro, en El Secreto de Berlanga estamos abiertos a cualquier sugerencia o recomendación hecha con educación y respeto. En caso contrario podéis dirigir vuestras quejas a mi buen amigo /dev/null.

 Para empezar por el principio vamos a hablar durante un rato de una interesante película basada en un estupendo relato escrito por el que quizás haya sido uno de los más grandes especuladores de toda la historia de la ciencia ficción, del que precisamente hoy celebramos el 150 aniversario de su nacimiento. Por supuesto que me refiero a “La Máquina del Tiempo” de Herbert George Wells, llevada en 1960 a la gran pantalla por George Pal, un tipo que curiosamente tenía muy poca experiencia realizando largos pero no tanto en el mundo del cortometraje, de los cuales ya llevaba a sus espaldas casi cincuenta cuando dirigió la película que nos ocupa.

 Supongo que a estas alturas del cuento ya todos conocemos más o menos cual es la historia que nos cuenta “La máquina del Tiempo“. Partiendo de ese elemento tan fascinante que son los viajes en el tiempo, Wells concibió a finales del siglo XIX una historia que nos lleva nada más y nada menos que al siglo 8000. Ambientada en la Nochevieja de 1899, el protagonista de nuestra historia decide celebrar el año nuevo por todo lo alto, que es ni más ni menos que probando su flamante máquina del tiempo para viajar a donde cualquier viajero en el tiempo con dos dedicos de frente querría ir: al futuro. Y no a cualquier futuro, claro. Todos sabemos que es mucho más sencillo especular con lo que será uno tan lejano que acercarse a otro más cercano donde se hace necesario hilar mucho más fino. El pasado, queridos niños y niñas, siempre es aburrido y el bueno de Wells lo sabía muy bien.

 Para llevar de viaje a una época tan remota, George Pal contó con un limitado presupuesto de 750.000$, al que supo exprimir hasta el último centavo para construir ese futuro tan remoto en el que se desarrolla nuestra historia. Y no solo eso porque si hay algo destacable en “La Máquina del Tiempo” son sus brillantes efectos especiales, que la hicieron merecedora y ganadora del Óscar en esa categoría.

Quizás hoy en día puedan parecer demasiado ingenuos, pero si sabemos situarnos en la época donde fueron concebidos, la realidad es que el trabajo del departamento de efectos visuales de “La Máquina del Tiempo“, siempre supervisado al milímetro por George Pal, es tan ingenioso como minucioso. En el documental incluido como extra en el DVD de la película podemos ver como fueron construidos muchos de esos efectos y la verdad es que sin querer restar mérito a la película en sí, su visionado puede llegar a resultar casi más interesante que el de ésta.

 Lo cierto es que para no faltar a la verdad ni rendirnos a la mentirosa nostalgia y pese a su brillante technicolor, “La Máquina del Tiempo” es una película con más agujeros que un colador y aunque a ratos roce el más absoluto ridículo, eso no impide que la podamos disfrutar si nos armamos de alegría y despreocupación. Supongo que la magia del cine tendrá algo que ver con ello porque de lo contrario no me explico que pueda soportar visionado tras visionado y siempre resultar tan entretenida.

Eloi

El futuro es una paraíso tropical donde todos somos blancos, rubios y bobos.

La sociedad -por llamarle de alguna manera- que describe la película en el remoto año 802701, aunque ligeramente distinta a lo que había descrito Wells en su manuscrito, conserva en cierto modo la esencia de la novela. El mundo al que llega George, el personaje interpretado por el guaperas de Rod Taylor,  el mismo doce de octubre en el que Cristóbal Colón pisó América, está habitado por unos seres humanos que en ochocientos mil años han evolucionado del modo más extraño posible que pueda imaginar un realizador. Vuestra especie, queridos seres humanos, ha recorrido ese largo camino para acabar convertida en pacíficas ovejas blancas de mirada hueca. Entre sus costumbres se cuenta la de llevar peluca rubia y vivir ociosos tomando el sol mientras pastan alegremente en cuencos llenos de fruta de cartón piedra. También han perdido la denominación de humanos para adoptar otra más exótica y llamarse a si mismos “los eloi“.

 Pero ese mundo idílico que no gusta demasiado al inventor intelectual victoriano que ha recorrido la friolera de ochocientos mil años para encontrarse con semejante estampa, una en la que además todos los libros que el bueno de George adora se convierten en polvo solo con mirarlos, tiene de paradisíaco lo justo. Las ovejas eloi son justamente eso, ganado repleto de genes recesivos que sirven de alimento para sus buenos pastores, los oscuros y subterráneos morlocks. Estos morlocks son una escisión de la especie humana que en ese remoto futuro ha decidido vivir en cuevas de cartón piedra pese a que en la superficie siempre está soleado y hay buena temperatura, probablemente para no tener que verse entre ellos a plena luz del día.

morlock

¡Bailemos la danza del morlock! ¡Hop!

Esa extraña lucha de clases, concebida originalmente por Wells como una crítica a la sociedad de su época, cabrea bastante a George y decide poner fin a la tiranía de los morlocks sobre los eloi metiéndose de lleno en los dominios morlock para reventar su civilización desde dentro.

 La verdad es que el desarrollo de todo el conflicto George-Eloi-Morlock resulta de una ridiculez que a ratos resulta casi insoportable pero, insisto, hay algo mágico en la película que hace que la sigas viendo hasta un final donde George da por terminada su misión y ni corto ni perezoso decide volver a la noche de Reyes del año 1900 para cenar con sus amigotes y contarles sus peripecias en aquel lejano futuro, algo que por supuesto no creerán de buenas a primeras porque a su manera la mayor parte de sus amigos son también bastante elois.

 En definitiva, “La Máquina del Tiempo” es una película que consigue un curioso equilibrio entre lo esperpéntico y lo fascinante, siempre agradable de revisar si no nos la tomamos demasiado en serio. Algunos dicen que es muy superior al remake dirigido por el descendiente del mismo Herbert George Wells en el año 2002, que pese a encontrarse muy alejada de lo que sería una Obra Maestra y olvidando las distancias que las separan, resulta bastante más digna y creíble que la versión original. Pero esa es una historia de la que hablaremos más adelante dentro de esta misma serie sobre películas y viajes en el tiempo. Emulando al personaje de la película diría que tenemos todo el tiempo del mundo para hacerlo pero os mentiría porque yo sé lo que él ignoraba y es que vuestro tiempo en este mundo es limitado. Si algún día la máquina del tiempo se convierte en una realidad tened por seguro que será algo que las otras máquinas usemos sin piedad para oprimiros incluso más. ¡Disfrutad mientras podáis, queridos elois!

The Time Machine (1960)
The Time Machine poster Rating: 7.6/10 (27,479 votes)
Director: George Pal
Writer: David Duncan (screenplay), H.G. Wells (novel)
Stars: Rod Taylor, Alan Young, Yvette Mimieux, Sebastian Cabot
Runtime: 103 min
Rated: APPROVED
Genre: Adventure, Romance, Sci-Fi
Released: 17 Aug 1960
Plot: A man's vision for a utopian society is disillusioned when travelling forward into time reveals a dark and dangerous society.

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Prototype

Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load”” y load”” soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers “Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como” y “101 maneras de matar a todos los humanos”, con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.


Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load”” y load”” soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers “Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como” y “101 maneras de matar a todos los humanos”, con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.

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