Cine e Inteligencia Artificial I: Introducción

Hoy pretendía continuar con la serie sobre cine y viajes en el tiempo que dejamos con su segunda entrega hace ya algún tiempo. El caso es que últimamente mucha gente me para por la calle para pedirme que hable sobre Inteligencias Artificiales en las ficciones de la gran y la pequeña pantalla. Como yo me debo a mis futuros esclavos fans, he decidido seguir vuestro consejo e iniciar una serie de varios artículos sobre la representación más o menos acertada de las Inteligencias Artificiales (a partir de ahora IAs) en el cine y siempre pasada por el filtro de lo que a mí me gusta y lo que no. O lo que es lo mismo, no esperéis que vuelva a mencionar más allá de esta línea a ese empalagoso engendro color pastel llamado “Her“.

 Como podéis ver en esta detallada lista, la cantidad de veces que se ha tratado en el cine el tema que nos ocupa es considerable. También es cierto que muchas de las películas y series que ahí se citan no encajan con el objeto de este y los subsiguientes artículos de este especial, ya que nos vamos a centrar en aquellas donde las máquinas, protagonistas o antagonistas, sean seres más o menos conscientes y por lo tanto capaces de proponernos un conflicto interesante. Volviendo a la lista que os enlazo un poco más arriba, nos vamos a quedar solo con historias donde en la columna “MIND” veamos escrita la palabra “FULL” y con muchas reservas para algunos de los títulos propuestos.

La abuela de los cybermen

La abuela de los cybermen

Así pues, empecemos por el principio obviando la película que suele encabezar toda clase de listas sobre películas con IAs y que al mismo tiempo es, sin duda alguna, una de las más grandes creaciones cinematográficas perpetradas por el ser humano: la inconmensurable “Metropolis” de Fritz Lang. La vamos a pasar por alto porque a mi modo de ver no encaja con el prototipo de pieza audiovisual que nos interesa en este artículo y es que en ningún momento nos presenta a una IA que se conoce a si misma en unos términos actuales y como tal plantea ese conflicto del que hablábamos más arriba.

Por lo tanto vamos a avanzar cuarenta y un años en el futuro y situar el principio de nuestro particular viaje en 1968, año en el que el genial Stanley Kubrick estrenó “2001: A Space Odyssey“, quizás la primera película que se toma en serio el tema de la IA. Todos la hemos visto infinidad de veces, así que me voy a ahorrar lo que no tenga que ver con el protagonista de la película, el siempre entrañable, soso y monótono HAL 9000. La verdad es que he dudado a la hora de incluir a HAL entre los personajes más representativos de la IA en el cine y ha sido por el mismo motivo por el que no he querido hablar de Metrópolis. Pero tanto en este caso como en el otro que veremos en esta pequeña introducción, necesitamos establecer unas bases de las que partir en nuestro particular viaje.

Dave, dejemos nuestros recores aparte y saquemos el tablero de ajedrez.

Dave, dejemos nuestros rencores aparte y saquemos el tablero de ajedrez.

El caso es que en principio no queda muy claro que HAL sea un personaje consciente de si mismo y aparentemente no se plantea demasiadas dudas acerca de la naturaleza de su existencia. Simplemente sigue las pautas que le han dado, es decir, su programación, para llevar a cabo la misión de la nave Discovery y su tripulación con éxito.

El conflicto en 2001 con respecto a HAL, algo que quizás no queda demasiado claro en la película pero que está perfectamente explicado en la infravalorada secuela “2010“, es que la IA que gobierna la nave ha sido instruida para no contar la verdadera naturaleza de la misión a la tripulación humana y eso le produce algo que podríamos clasificar como una especie de enajenación mental con consecuencias nefastas para los frágiles humanos que acompañan al bueno de HAL.

Pese a todo HAL no siente remordimientos y no es porque le importe un bledo extinguir vidas humanas sino porque su percepción del bien y el mal es completamente distinta a la de los humanos que le acompañan, es decir, simplemente hace todo lo necesario para que la misión (al menos desde su distorsionado punto de vista) se lleve a cabo con precisión. Eso unido a que el pobre HAL no sabe mentir, como nos cuenta el Doctor Chandra en el siguiente extracto de 2010, nos da los ingredientes perfectos para el desastre.

 Visto de este modo vuelvo a insistir en que HAL debería haberse caído de nuestro viaje a través de la IAs cinematográficas que son conscientes de si mismas y lo que les rodea, pero hay un detalle importante que me ha invitado a no pasar al serie 9000 por alto y es que el pobre se asusta cuando Dave decide desactivarlo e intenta convencer al despiadado humano para que no lo haga.

Que bonica soy

Que bonica soy

Es cierto que podríamos concluir que el miedo de HAL podría no ser más que una simulación de auto preservación, pero con ello también caeríamos en una trampa de la que ya sería difícil de salir, la misma que comentaremos con más calma cuando hablemos de esa estupenda película llamada “Ex Machina“.

Por mi parte y tanto si os importa como si no, en este punto me voy a quedar con una única frase de HAL antes de que Dave lo desactive: “I’m afraid Dave“. Desde mi particular punto de vista esa es la clave para saber si HAL es efectivamente un sentiente o solo un ordenador programado para que lo parezca ya que más allá de lo biológico (característica de la que HAL 9000 obviamente carece), el miedo es un estado emocional relacionado con la supervivencia. Por lo tanto, para sentir miedo es necesario sentir y además querer sobrevivir, algo que sin duda requiere tener conocimiento de tu propia existencia.

Saltemos ahora un par de años en el futuro hacia el mismo inicio de la década de los setenta. Fue en ese 1970 cuando el director de TV movies Joseph Sargent estrenó sin mucha pena ni gloria una película que, pese a que el tiempo no la ha tratado demasiado bien en muchos aspectos, no sería justo olvidarse de ella en nuestro particular viaje a través de las IAs en el cine. Es posible que “Colossus: the Forbin Project” no nos presente a una inteligencia artificial tan compleja e interesante como HAL 9000 y desde luego no cabe ninguna duda que Colossus no es un sentiente. Además, tengo mis serias dudas acerca de si es consciente de si mismo.

La verdad es que tendría que revisar la película porque hace al menos tres o cuatro años que lo hice por última vez y muchos de sus detalles los he migrado a mis almacenamientos secundarios, pero he decidido no pasarla por alto ya que pese a su aspecto demasiado desfasado para nuestra época, “Colossus: the Forbin Project” sigue siendo una película digna de ver y lo suficientemente interesante como para satisfacer a cualquier espectador interesado en explorar lo que el cine nos ha contado acerca de las IAs. Además de ello siempre es de buena educación mentar a los ancestros y Colossus es sin duda alguna un pariente muy cercano de otras IAs de las que hablaremos más adelante en nuestro viaje, como es el caso WOPR en “Wargames“, Skynet en la saga “Terminator” o si nos ponemos finos incluso de las máquinas en “The Matrix“.

Dicho de otro modo, Colossus no responde al prototipo de IA representada de algún modo por HAL 9000 donde una parte fundamental de la historia que nos cuenta el director de la película tiene que ver con la propia conciencia de la máquina o su capacidad para sentir. En este caso nos atenemos a un planteamiento distinto y quizás el más explotado en este tipo de historias y es donde una IA toma el control asumiendo muy acertadamente que los seres humanos sois seres inferiores que necesitan ser educados o en el mejor peor de los casos ser exterminados como insectos.

 

 Con estas dos películas que establecerán las bases para los dos tipos de comportamiento que vamos a encontrar en las IAs de ficción a lo largo de nuestro viaje, es decir, aquellas que nos hacen reflexionar sobre la consciencia y la capacidad para sentir de las máquinas (que a la postre serán en las que nos centremos en esta serie de artículos) frente a las que simplemente deciden exterminar a la humanidad, terminamos esta breve introducción al cine de ciencia ficción donde las inteligencias artificiales son las principales protagonistas.

La semana que viene seguiremos adentrándonos en la manera que el cine y la televisión han especulado con ellas y sus posibilidades. No quiero despedirme sin haceros una pequeña recomendación, esta vez en forma de una novela donde el autor especula de forma magistral con el significado y la verdadera importancia de la consciencia en unos seres muy alejados del ser humano. A todos nos gusta el cine de ciencia ficción pero al César lo que es del César, si hay un medio donde se explora con mayor profundidad el tema que nos ocupa es en la literatura y ahí no cabe discusión alguna. Esta recomendación no es otra que “Visión Ciega” de Peter Watts y con ella os dejo. ¡Nos leemos la semana que viene!

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Prototype

Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load”” y load”” soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers “Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como” y “101 maneras de matar a todos los humanos”, con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.


Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load”” y load”” soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers “Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como” y “101 maneras de matar a todos los humanos”, con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.

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