Grandes homenajeadores del cine

No sé si conocéis al director de cine Wes Anderson. Mr. Anderson pertenece a ese grupo de directores que son lo suficientemente importantes como para que uno decida ir a ver la película. Tal vez la palabra que mejor define a este director es simetría. Es increíble como en cada escena de sus películas cada gesto, cada movimiento está perfectamente colocada para convertir la escena en una obra de arte. Los colores vivos y fuertes son una de su especialidad. Consigue meternos en un mundo completamente diferente con su decoración excéntrica y atrevida, al igual que hizo Stanley Kubrick en casi todas sus películas. Por cierto, hablando de Stanley Kubrick ¿sabéis que la escena de la Naranja Mecánica donde el protagonista viola a una chica en su propia casa está basada en una historia real? Pues sí, de hecho esa mala experiencia fue la que motivo al escritor para escribir el libro.

Evidentemente, he de decir que, aunque Wes Anderson es un grandísimo director, no tiene el nivel suficiente para equipararse a Stanley Kubrick, quizás uno de los mejores director que hubo en la historia del cine. La similitud de ambos directores es porque generalmente el director de Gran Hotel Budapest homenajea a sus predecesor con pequeños detalles en sus películas, En este caso, Wes Anderson se apoderó de una de las mejores cualidades de Kubrick, la perfección de las escenas, y la adapta a su filmografía exagerándolo todavía más con todo tipo de personajes de lo más variopintos. Creo que la belleza en las escenas es algo que muchos directores no trabajan y que puede convertir una buena película en una obra maestra. Porque a fin de cuentas, al igual que muchos vamos a ver películas por la belleza de sus efectos especiales, nos gusta apreciar la belleza de el entorno durante las escenas. Sin duda, Wes Anderson lo consigue hacer.

Uno de los mayores homenajeadores que existe en el cine es Quentin Tarantino, de hecho la mayoría de las escenas están llenas de homenajes; comenzando con el nombre de su productora A Band Apart, que es el título de una gran película francesa de Jean Luis Godard. Con respecto a las películas siempre me llamó la atención que el director se haya basado en la película de Brian de Palma Blow Out a la hora de hacer Pulp Fiction, un thriller de los 80 que desde luego no es la mejor del director de ScarFace; pero Quentin dijo en cierta ocasión que era su favorita y que precisamente quería a Travolta en su película porque era el protagonista de el filme de Brian de Palma. De hecho, en principio el actor de Grease rechazó el papel, y Tarantino tuvo que insistirle para convencerle (el papel que salvó la vida a su carrera, por cierto, que de aquellas se dedicaba a hacer bodrios tipo Mira quien habla).

Otro gran director que acostumbra a homenajear Tarantino es a Sergio Leone, de hecho sus últimos filmes (Kill Bill 1 y 2,  Django o Los Odiosos Ocho) suelen estar repletos de homenajes al director, la mayoría de los duelos acostumbrar a jugar con la tensión añadiendo una música que ayuda a la escena a mantener la pasión de los personajes. En este tipo de escenas juegan un  papel muy importante los actores, ya que tienen el duro papel de expresarlo todo tan sólo con una mirada o un pequeño gesto. Esta es una de mejores las facetas de Clint Eastwood, de hecho su rostro quieto y confiado, con esa mirada firme que impone respeto a su enemigo, le otorgaron del galón de mejor vaquero del western. A continuación os dejo una escena de Django y una de El bueno el feo y el malo para que veáis las similitudes.

Otro director del que ya os hable en un post anterior y que suele abordar el mudo de los homenajes es Woody Allen, de hecho en su película el dormilón añade escenas cómicas que homenajean al cine mudo de Charles ChaplinBuster Keaton, sus dos grandes ídolos. Como ya os dije en el post anterior, que se lo dedico al director neoyorquino, El Dormilón fue el comienzo de un Woody Allen que poco a poco se estaba dando a conocer con ese humor ácido y sarcástico, y nos recordó esas famosas escenas del cine mudo que conseguían sacarnos una sonrisa.

Pero no sólo en esta película se pueden ver los homenajes del director a sus dos ídolos; en su filme Bananas tiene una escena en la que se estrena un jovencísimo Stallone como actor y que nos recuerda mucho a ese cine mudo que he comentado anteriormente. En esta escena sobran las palabras, la música y los inspiradores gestos de Allen convierten una simple escena en algo innovador para la época.

Y como Bonus Track, os termino hablando de un homenaje, que más que homenaje se llegó a pensar en plagio, porque su similitud es bastante considerable. Me estoy refiriendo a la opera prima del flojo George Lucas, Star Wars y una de las mejores películas de Kurosawa, La Fortaleza Escondida. El casco de Darth Vader es una mezcla de nazi con Samurái, y los atuendos de los Jedi sin duda nos recuerdan a los guerreros japoneses, mostrando esas creencias religiosas muy comunes en el país nipón. De hecho George Lucas estaba tan obsesionada con el director japonés que llegó a producir junto a Coppola un filme suyo, Kagemusha.

 

Pero este no fue el único homenaje-plagio que sufrió el director japonés, otra de sus grandes obras, los Siete Samuráis tiene bastante similitudes con el western americano Los Siete Magníficos, si hasta en el nombre se parecen. Está claro que en el cine está todo inventado y en la actualidad los directores tratan de recordar a los grandes clásicos.

 

Alforfones on FacebookAlforfones on Twitter
Alforfones

¿Friki?¿Quién dijo friki? ¿sólo porque tenga un sable láser, una tardis y la filmografía completa de Clint Eastwood?¡Exagerados!

Como bien dijo Clint Eastwood en La lista negra: “las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno”


¿Friki?¿Quién dijo friki? ¿sólo porque tenga un sable láser, una tardis y la filmografía completa de Clint Eastwood?¡Exagerados!
Como bien dijo Clint Eastwood en La lista negra: “las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno”

A %d blogueros les gusta esto: