Warcraft

Desde que supe que Duncan Jones iba a dirigir Warcraft y que además era jugador de World of Warcraft, mi primera duda fue obvia: ¿con qué clase juega el director de la película? La verdad es que no le pega nada estar con la Horda y mucho menos, dentro de ésta, manejar un no-muerto, un goblin o un elfo de sangre yonki. Asumámoslo desde el principio, el director de Warcraft es un druida elfo oscuro o alguna mariconada semejante. Con esos mimbres la cosa pintaba mal desde el principio y eso que el muchacho tenía material para dar y tomar si es que le apetecía escribir una historia interesante basada en el universo de World of Warcraft.

Storyboard de Warcraft

Storyboard de Warcraft

Otra cosa buena no tendrá el juego pero en cuanto a lore, mal que le pese a algunos, es bastante superior a casi todos sus rivales con la obvia excepción de Elder Scrolls, por supuesto. Hay grandes historias enterradas entre los polígonos apolillados del tamaño de un edificio que es World of  Warcraft, personajes interesantísimos como el Rey Lich y lugares alucinantes que recrear en la gran pantalla.

Vamos, que material no le sobraba para hacer una película de proporciones épicas. ¿Y qué hizo en su lugar nuestro amigo el druida pollo? Pues nada, coger dos pinceladas de aquí, dos de allá y crear una película bastante sosa y con agujeros más grandes que el Maelstrom que hay en el centro de Azeroth. Eso sí, el 3D y los efectos visuales son cojonudos, como no.

Supongo que con la mira puesta en una serie completa de películas, nuestro amigo Duncan decidió empezar por el principio de la historia y remontarla al primero de los juegos de la saga, aunque las similitudes son mínimas ya que al contrario que en el juego, en la película ni orcos ni humanos construyen nada y simplemente se limitan a darse mamporros.

Al inicio de la película, una horda (jajaja) de orcos muy feos se disponen a abrir el Portal Oscuro para invadir Azeroth, que es el lugar donde habitan los humanos en paz y armonía, o al menos eso creen porque su rey es un Preacher que parece que se haya pasado con el LSD

Jesse Custer pasado de LSD

Jesse Custer pasado de LSD

y la reina es la mismísima Tulip, así que en cierto modo están jodidos con o sin orcos. Usando la energía vital de un montón de seres que parecen draeneis escuchumizados, Gul’dan, el brujo malo de los orcos consigue abrir el portal y enviar a través de él a un puñado de guerreros para tantear el terreno. Algunos orcos son verdes y otros no porque los primeros están podridos por el fel que exhala el brujo malo, o lo que es lo mismo: tenemos orcos malos y orcos muy malos.

Vaya lío más tonto, ¿verdad? En realidad todo podía haber sido más sencillo si Duncan Pollo hubiese elegido un bando, que es lo que hay que hacer, y en caso de pertenecer a la Alianza todos los orcos serían malos y en caso contrario, si hubiese elegido la Horda (lo cual es imposible siendo un elfo-pollo), todos los orcos hubiesen sido buenos. Pero no, había que liarla para nada. Bueno, no para nada sino para acabar creando una aberración donde humanos y orcos luchan mano a mano contra otros orcos más malos que los anteriores. ¿Estúpido? Puede ser pero como a alguien se le fue la mano con el diseño de los orcos y éstos acabaron siendo exageradamente desproporcionados con respecto a sus antagonistas humanos, al final la única solución posible para que los orcos no aplasten a la humanidad en la primera media hora de película pasa por hacer que se enfrenten entre ellos mismos mientras los soldados de Ventormenta se limitan a recibir ostias como panes.

El protagonista principal del lado de la Horda es Durotar, ni más ni menos que el padre del posterior jefe de esa facción, el archiconocido Thrall que más tarde acabaría convertido en un druida comeflores. Seguramente lo recordarás echándote una mano en el Maelstrom al enfrentarte con Alamuerte por primera vez en Cataclysm, fueses Alianza u Horda. De pasada podemos ver el principio de la historia de Thrall, que viene a ser un calco exacto de la de Moisés pero sustituyendo al judio por un orco y a los egipcios por humanos. Ya os podéis imaginar por donde irán los tiros en la segunda película de la saga.

Duncan Jones en Azeroth

Duncan Jones en Azeroth

Seguramente muchos de los queridos lectores o queridísimas lectoras que hayan sido capaz de aguantar hasta aquí se estarán preguntando de que demonios estoy hablando.

Vale, cierto, que estoy mezclando la película con el juego y es posible que algunas de las cosas que os diga os suenen a chino. Pero que le vamos a hacer, una forma parte de la otra y las dos están relacionadas. Por supuesto no os quiero incitar a jugar a World of Warcraft y más a estas alturas donde ya no es más que un nido de yonkis llorones devora-contenidos, válgame el Programador.

La cuestión es, ¿por qué hacer una película basada en el universo de World of Warcraft y pretender que el espectador medio que nunca ha jugado o incluso ha oído hablar del juego pueda ser el target de la misma? Vale, la mayor parte de jugadores no iban a salir de sus casas para ir al cine ni para hacer ninguna otra cosa más allá de comprar víveres en el supermercado si es que el suyo no permite hacer la compra online pero, ¿qué tiene de malo sacar una película directamente en VOD en pleno 2016? Es más, podrían haber apañado con Blizzard que siempre está dispuesta a sacarle las perras a sus usuarios de las maneras más estrambóticas y haber organizado proyecciones de la película dentro del juego, los días pares en Orgrimmar, los impares en Ventormenta y el fin de semana en Dalaran. Pero en fin, no nos dispersemos y no le demos ideas a los amigos de Blizzard.

Saltemos ahora a la Alianza. Aquí tenemos dos protagonistas principales: el muchacho de Vikings que si no me equivoco es un guerrero humano y un mago de nivel 20 también humano, llorica y bastante lelo. La sorpresa mayúscula viene cuando descubres que ese mago es ni más ni menos que Khadgar, uno de los magos más poderosos del Kirin-Tor. Vamos, que ni te lo imaginas hasta que pronuncian su nombre y te empiezan a sangrar los ojos.

Khadgar en la peli.

Khadgar en la peli.

Llegados a este punto nos encontramos con el mayor sinsentido de la película y es que nuestro guerrero humano se va a enamorar de una orco. Bueno, en realidad solo es medio orco -lo cual es absurdo viniendo de un lugar donde no hay humanos pero quizás lo explican durante el rato que me estuve echando una pequeña siesta mientras revisaba la película-. De todas formas, ¿un humano enamorándose de una orco? ¿En serio, querido Duncan? ¿No se te podía haber ocurrido algo más estúpido? Porque ya puestos a ponernos en modo bizarro, ¿por qué no una tauren y un goblin? ¡Ah! También anda por ahí el hijo de guerrero de Vikings pero no sé muy bien que pinta ahí, así que vamos a hacer como que no existe porque su única utilidad en la película es morir para que su padre se cabree mucho con los orcos malos. Finalmente tenemos a otro mago, el guardián de Karazhan, ni más ni menos que Medivh, un tipo que parece majete pero que en realidad está poseído por el espíritu de Sargeras -un tipo muy muy chungo- desde que era bien niño y que a la postre ayudará a la Horda a atravesar el Portal Oscuro.

 

Khadgar en el mundo real

Khadgar en el mundo real

La verdad es que para quien conozca un poco la historia de los videojuegos en los que se basa Warcraft todo puede tener algo de sentido e incluso llegue a encajar las piezas para encontrar dentro de la película algo de coherencia. Pero como ya decíamos antes y debido a sus características, esa clase de espectadores son más bien escasos y ello nos deja con el espectador medio, que por mucho que se esfuerce es probable que no se haya enterado de nada al salir de la sala de proyección. Como mucho habrá medio disfrutado de las ensaladas de ostias que podemos ver cuando nuestros orcos sobredimensionados se lanzan sobre los pobres guardias de Ventormenta y poco más, la verdad. En cualquier caso, y ahí me incluyo, esos escasos espectadores a los que no nos suena del todo a chino lo que no cuenta la película también nos perdemos con facilidad porque, amigos míos, no nos pasamos el día aprendiendo el nombre y logros de cada uno de los personajes del juego. Eso se lo dejamos a los no-espectadores que viven en cuerpo y alma dentro del juego y que, como decía, no van a salir de ahí para ir al cine.

En el aspecto técnico la película es todo lo brillante que se puede ser cuando tienes un presupuesto de ciento sesenta millones de dólares y a Blizzard detrás para proveer modelos y lo que haga falta, es que solo faltaría.

En definitiva Warcraft es una película que solo disfrutarán quienes conozcan el universo de los videojuegos muy a fondo y que además estén dispuestos a babear con los escasos segundos que podemos ver en pantalla a Forjaz, la capital de los enanos o una Dalaran que flota sobre un océano salido de Crom sabe donde. Por lo demás tenemos unas interpretaciones más que olvidables, un guión que es para quemar y el deseo de que Duncan Jones pase página y se dedique a hacer otro tipo de películas, aunque no parece que nos vaya a caer esa breva. Así que si no nos queda más remedio, querido Duncan Pollo, ¿por qué no hacer una película basada en ese personaje maravilloso llamado Leroy Jenkins, de lo mejor que ha parido World of Warcraft? Me ofrezco encantado como guionista (puedes usar el formulario del menú para ponerte en contacto conmigo).

Warcraft (2016)
Warcraft poster Rating: 7.4/10 (104,144 votes)
Director: Duncan Jones
Writer: Charles Leavitt (screenplay), Duncan Jones (screenplay)
Stars: Travis Fimmel, Paula Patton, Ben Foster, Dominic Cooper
Runtime: 123 min
Rated: PG-13
Genre: Action, Adventure, Fantasy
Released: 10 Jun 2016
Plot: As an Orc horde invades the planet Azeroth using a magic portal, a few human heroes and dissenting Orcs must attempt to stop the true evil behind this war.

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Prototype
Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load"" y load"" soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers "Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como" y "101 maneras de matar a todos los humanos", con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.

Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load"" y load"" soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers "Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como" y "101 maneras de matar a todos los humanos", con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.

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