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Senderos de gloria: las razones de la sinrazón

El próximo viernes, día 9 de diciembre de 2016, Kirk Douglas cumplirá un siglo de vida. A día de hoy, él y la actriz Olivia de Havilland son los únicos representantes vivos del llamado Hollywood clásico. Kirk Douglas será siempre recordado por su faceta como actor, aunque también produjo algunas películas. Entre ellas, sus colaboraciones con el director británico Stanley Kubrick, es decir, Senderos de gloria y Espartaco.

Kirk Douglas y Stanley Kubrik: una colaboración que marcaría, con dos películas, la historia del cine.

Kirk Douglas y Stanley Kubrik: una colaboración que marcaría, con dos películas, la historia del cine.

Probablemente una de las mejores películas bélicas de la historia del cine sea Senderos de gloria. En ella se refleja de un modo muy acertado el papel de los altos oficiales de los ejércitos participantes en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Aunque posteriormente se vería ensombrecida, a todos los niveles, por la Segunda Guerra Mundial, la Primera Guerra Mundial supuso un durísimo shock para un Mundo que acababa de estrenar el siglo XX. Un inestable sistema de alianzas internacionales, el nacionalismo y las tensiones derivadas del colonialismo llevaron a Europa a una carnicería sin precedentes. La incompetencia y la ambición de los altos oficiales y de los políticos condujeron a una guerra defensiva de trincheras con intentos por parte de ambos bandos de ataque a las posiciones contrarias. Estas ofensivas lo único que generaron fue miles de muertos que no implicaron movimientos en los frentes, manteniéndose estables durante cuatro largos años. Las consecuencias de la guerra fueron tremendas: derrumbamiento de imperios como el Otomano, el Alemán o el Austríaco, surgimiento de nuevos estados-nación como Yugoslavia, la Revolución Rusa o la deslegitimación de la autoridad en países como Alemania (lo que llevó a la Segunda Guerra Mundial). Algunas de las heridas de esta guerra aún siguen supurando hoy en día: por ejemplo, la aparición del autodenominado Estado Islámico en Siria e Irak no es sino consecuencia del reparto arbitrario entre Gran Bretaña y Francia del Imperio Otomano (Siria para Francia e Irak para Gran Bretaña), sin tener en cuenta la configuración política previa de la zona.

Las trincheras y las fortificaciones de la Primera Guerra Mundial aún son hoy visibles en los campos del norte de Francia y de Bélgica. Aunque no son las únicas cicatrices que no se han cerrado del conflicto.

Senderos de gloria adapta un libro basado en acontecimientos reales. El desencadenante de la acción es la orden emitida por un general del ejército francés para atacar una posición alemana fuertemente defendida. Los encargados de llevarla a cabo son los soldados de un regimiento comandado por el coronel Dax (Kirk Douglas). El motivo de esta orden es que el general desea un ascenso, aún sabiendo que va a conllevar la muerte de casi todos los soldados implicados. El ataque, como no podía ser de otra manera, fracasa, y el general, cegado por la ira, ordena disparar contra sus propias tropas para evitar la huída, aunque los artilleros no llegan a hacerlo. El Estado Mayor, para limpiar la imagen del ejército, organiza un consejo de guerra a tres soldados elegidos de modo aleatorio. El coronel Dax se encargará de la defensa de los acusados.

La película es demoledora en todos los sentidos, desde los títulos de crédito iniciales, acompañados de La Marsellesa. Pone de relieve el contraste entre el modo de vida de los altos oficiales, que mueven los ejércitos como soldados de juguete desde los palacios más lujosos (“No hay nada más estimulante para la tropa que ver morir a un ser humano”), y la vida de la tropa, en el fango de las trincheras y expuestos a las órdenes arbitrarias de los mandos y al fuego de los enemigos. Retrata a los generales como monstruos insensibles capaces de mandar a la muerte a los soldados tan solo para su gratificación personal. Solamente se salva el Coronel Dax, que intenta luchar por sus hombres contra la crueldad de los mandos. Contrasta con las películas bélicas en que se exalta el heroísmo y el amor a la patria, algo muy frecuente en el cine americano. Ya solo el título, Senderos de gloria, procede de un verso del poeta inglés John Gray que habla de los senderos de gloria que conducen a la tumba.

La película fue producida por el propio Kirk Douglas mediante su productora, Bryna Porductions. La compañía fue fundada por el actor para poder encarnar papeles no demasiado comerciales. La película no gozó de un presupuesto demasiado elevado, pero tampoco resulta cutre en ningún momento, sino que resulta de una precisión casi quirúrgica. En ella nada falta ni nada sobra, todo demuestra eficiencia y optimización. Resulta magistral el uso de las sombras, heredero directo del expresionismo alemán.

Memorables resultan las escenas iniciales de las trincheras, rodadas utilizando la técnica del travelling. Así como las escenas de las batallas, rodadas con un realismo que después emplearía Steven Spielberg en Salvar al soldado Ryan. Y memorable también es la escena final, en la que se demuestra lo ilógico de la guerra puesto que los hombres, independientemente de su nacionalidad, son todos iguales. A modo de cotilleo, en esta última escena, una prisionera alemana, de la que los soldados franceses se burlan, interpreta una canción popular: Der treue husar (El fiel husar). La actriz que interpreta a la prisionera se llamaba Christiane Harlan, pero poco después de la película pasó a llamarse Christiane Kubrick…

La película levantó una enorme polvareda en todo el mundo. En Francia, por aquel entonces luchando en Argelia, la película fue prohibida. No se podría ver hasta el año 1975, casi veinte años después de su estreno. También fue prohibida en Suiza y en Alemania (no fuera a ser que los franceses se enfadaran…). En España no se estrenaría hasta 1986, ostentando la triste marca de última película prohibida en estrenarse tras la muerte del general Franco. Quizás a principios de la década de 1980, aunque ya no había censura, no convenía enfadar a un ejército tan inestable como el español de manera gratuita…

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Senderos de gloria es una película imprescindible. Porque es una obra de arte de una calidad técnica inigualable. Porque se opone al heroísmo dominante en el cine bélico mostrando la sinrazón de la guerra. Y porque intenta demostrar que, a pesar de las fronteras y los idiomas, los seres humanos somos todos iguales.

Paths of Glory (1957)
Paths of Glory poster Rating: 8.5/10 (123,650 votes)
Director: Stanley Kubrick
Writer: Stanley Kubrick (screenplay), Calder Willingham (screenplay), Jim Thompson (screenplay), Humphrey Cobb (based on the novel "Paths of Glory" by)
Stars: Kirk Douglas, Ralph Meeker, Adolphe Menjou, George Macready
Runtime: 88 min
Rated: APPROVED
Genre: Drama, War
Released: 25 Oct 1957
Plot: After refusing to attack an enemy position, a general accuses the soldiers of cowardice and their commanding officer must defend them.
Antón L. Martínez
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