Rebecca: los fantasmas existen

Las historias de fantasmas han cautivado al ser humano desde tiempos inmemoriales. Muchas son las películas que tratan el tema: desde la saga Poltergeist hasta las varias adaptaciones de El fantasma de Canterville de Óscar Wilde. Sin embargo, hay otros tipos de fantasmas más verídicos que los reflejados en esas cintas: el recuerdo de los muertos en las casas donde vivieron y en las personas que convivieron con ellos. La película de esta semana constituye un ejemplo claro de ello: Rebecca (1940), de Alfred Hitchcock; una de las pocas películas que reciben el nombre y son protagonizadas por un personaje que ni aparece en la cinta.

La producción de Rebecca fue bastante compleja. En la década de 1930 Alfred Hitchcock era un director consagrado en su Inglaterra natal gracias a películas como 39 escalones (1935). En 1937, viaja a Estados Unidos y se queda impresionado por los medios de los que dispone Hollywood. De esta manera, entra en contacto con David O’Selznick, que por entonces está empezando a producir Lo que el viento se llevó (1939). La primera idea de O’Selznick era que Hitchcock dirigiese un filme sobre el hundimiento del Titanic. Al director no le agradaba nada la idea y le propuso a Selznick adaptar un bestseller de la escritora Daphne du Maurier: Rebecca. Hitchcock siempre tuvo predilección por la escritora británica, pues dirigió otras dos películas basadas en obras de esta autora: Posada Jamaica (1939) y Los pájaros (1963). Rebecca narra la historia de una joven (de la que no se sabe en ningún momento el nombre) que se casa con Max de Winter, un noble ingles viudo y se traslada a vivir a Manderley, una enorme mansión en la costa de Cornualles. En la casa, la joven deberá hacer frente a la memoria de Rebecca, la primera esposa de Max, y a la animadversión de la señora Danvers, el ama de llaves, que estaba enamorada de Rebecca y considera que la joven está ocupando el lugar de la difunta.

David O’Selznick aceptó la propuesta de Hitchcock pero impuso a los actores principales: Carole Lombard y Ronald Colman. Ambos rechazaron los papeles. Se organizó un casting para la elección de los protagonistas. Laurence Olivier fue elegido para interpretar a Max de Winter, puesto que era el actor de moda del momento tras el éxito de Cumbres borrascosas (1939). Olivier estaba casado pero era un secreto a voces que era amante de Vivian Leigh, la protagonista de Lo que el viento se llevó; esto supuso un quebradero de cabeza para el departamento de prensa de la productora, puesto que una relación así resultaba escandalosa en esa época. Además, Olivier presionó duramente a O’Selznick para que Leigh fuese seleccionada para el papel protagonista de Rebecca. Finalmente la elegida fue Joan Fontaine, en aquella época una actriz novata y tímida de poco más de 20 años. Para los actores secundarios se escogió a George Sanders para el papel de Jack Favel, amante de Rebecca, y a Judith Anderson para el papel de la señora Danvers, que realiza una de las mejores interpretaciones en un actor secundario de toda la historia del cine.

Joan Fontaine y Laurence Olivier: una feliz pareja de recién casados. No saben lo que les espera…

Al mismo tiempo, Hitchcock elaboró una primera versión del guión, inspirándose en la novela pero confiriendo mayor profundidad a los personajes y trufándolo con pequeñas dosis de humor negro. El productor rechazó el guión y Hitchcock lo volvió a elaborar adaptando de manera fiel la novela y, en ocasiones, copiando los diálogos, lo cual entusiasmó a O’Selznick. Por ello Hitchcock nunca le tuvo mucho cariño a la película, puesto que a pesar del éxito consideraba que la podría haber hecho de otra manera. Además, el argumento de la novela tenía un problema: un crimen quedaba impune y esto estaba prohibido según el código Hayes de censura. Director y productor lo solucionaron de una manera que, visto con perspectiva, resulta un poco chapucera…

Cameo de Hitchcock (centro) en Rebecca. En esta película se puede ver al director en una de las escenas finales de la cinta (algo totalmente infrecuente en su filmografía puesto que prefería aparecer al principio para que el público se centrase en el argumento y no en buscarlo a él).

El rodaje fue casi tan desagradable como el de El exorcista, del que hablamos hace unos meses: Olivier odiaba a Joan Fontaine porque consideraba que le había quitado el papel a Vivian Leigh; Hitchcock puso todo su empeño en hacerle la vida imposible a Joan Fontaine para que se sintiera como su personaje, sola y fuera de lugar, llegando al maltrato psicológico (repitiéndole todos los días que era la ultima mona, que todos los demás actores la odiaban y humillándola en público) y físico (en una ocasión le pegó para que su llanto fuese más realista…); George Sanders estaba más preocupado por su noviazgo que por su papel en Rebecca… Ese mal ambiente se nota al ver la película, sin embargo la cinta funciona. Funciona porque los protagonistas realmente no son Fontaine ni Olivier, son Judith Anderson (la señora Danvers), el recuerdo de Rebecca y la propia casa de Manderley.

La pobre Joan Fontaine, en el papel de la segunda señora de Winter aterrorizada por la diabólica ama de llaves Danvers. Y la verdad es que tiene motivos…

La actuación de Judith Anderson como la señora Danvers es directamente sublime. Su condescendencia con la joven resulta en ocasiones claustrofóbica; además, Hitchcock quería que nunca se la viese andar, sino que apareciese en los momentos más inesperados como si fuese un espectro. La película sugiere una relación lésbica entre ella y Rebecca, con una escena en que la señora Danvers acaricia la ropa interior de Rebecca. Este personaje, aunque no aparece en ningún momento, se siente a lo largo de toda la película a través del ambiente y de los diálogos de los personajes. En todo momento es una presencia amenazante para los protagonistas, aunque la película tiene dos partes y la amenaza es diferente en ambas: podríamos decir que en la segunda parte es una amenaza más concreta que en la primera. Y por último la casa es otro personaje fundamental. Manderley es una mansión neogótica que hubo que construir para la película, lo cual disparó el presupuesto de la cinta. La grandiosidad y el barroquismo de la casa acentúan la sensación de desamparo del personaje interpretado por Joan Fontaine.

Los tres protagonistas del filme: el recuerdo de Rebecca, la siniestra señora Danvers y Manderley.

Toda la película posee un ambiente onírico, como de pesadilla. A ello contribuye la fotografía, realizándose la película en blanco y negro para acentuar la atmósfera oscura del argumento y la música. La banda sonora es obra de Franz Waxman, con un tema principal casi impresionista y con un ritmo que recuerda al de las olas del mar, que también es un elemento importante en la película. La narración se realiza mediante un flashback, con una primera escena en que la protagonista rememora el pasado mediante un sueño y que constituye una de las primeras escenas más famosas de la historia del cine.

El estreno de la película tuvo lugar poco después del inicio de la II Guerra Mundial, en un momento en que Inglaterra y lo inglés estaba de moda en EEUU. La película funcionó muy bien en taquilla y ganó el Óscar a la mejor película. Su popularidad también fue grande en España: la chaqueta que viste la protagonista recibió el nombre de rebeca en honor de la película.

Rebecca es una de las mejores películas de Hitchcock. Es su primera película en EEUU y es una de las más logradas cintas de terror psicológico de la historia del cine. Además recoge una de las mejores interpretaciones de la historia del cine. Es una película muy sencilla pero que es capaz de mantener al espectador pegado a la pantalla durante casi dos horas sin pestañear.

Rebecca (1940)
Rebecca poster Rating: 8.2/10 (90,489 votes)
Director: Alfred Hitchcock
Writer: Daphne Du Maurier (celebrated novel), Robert E. Sherwood (screen play), Joan Harrison (screen play), Philip MacDonald (adaptation), Michael Hogan (adaptation)
Stars: Laurence Olivier, Joan Fontaine, George Sanders, Judith Anderson
Runtime: 130 min
Rated: APPROVED
Genre: Drama, Mystery, Romance
Released: 12 Apr 1940
Plot: A self-conscious bride is tormented by the memory of her husband's dead first wife.
Antón L. Martínez
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