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Wéstern y algo más I: Raíces Profundas

Si hay un género que se asocia con el cine norteamericano es el wéstern o película de vaqueros, a pesar de que a finales del siglo XX surgió el denominado spaghetti western italiano. Especialmente en su edad de oro (décadas de 1940-1960), las películas de vaqueros compartían una serie de características: ensalzamiento de los valores estadounidenses, supremacía de la raza blanca, tono épico, escenas de lucha… Sin embargo, algunas de las obras maestras del género se apartan un poco de estas características y emplean el género como pretexto para desarrollar temáticas de mayor profundidad. Uno de estos westerns es Raíces profundas (1953), una de las obras maestras de su director, George Stevens.

Raíces profundas es un wéstern atípico al narrar una historia desde el punto de vista de un niño. La historia de un desconocido de nombre Shane (Alan Ladd), que llega a la granja donde vive el matrimonio Starrett (Van Heflin y Jean Arthur) con su hijo (Brandon de Wilde). La familia vive acosada por el vaquero Rufus Ryker (Emile Meyer), que contrata al pistolero Jack Wilson (Jack Palance) para que los Starrett le vendan su propiedad. La rutina en la granja se trastocará totalmente por la presencia de Shane que encuentra entre los Starrett el amor y la amistad hasta llegar al clímax de la película.

Shane: uno de los héroes más íntegros de la historia del cine.

La película se basa en una novelita popular de Jack Schaefer que el hijo del director  recomendó a su padre. George Stevens le dio un barniz personal a la historia narrada en esa novela: primero se documentó exquisitamente sobre cómo eran las condiciones de vida de unos granjeros en el Medio Oeste americano hacia el año 1890, en el marco de las luchas entre vaqueros y agricultores. Posteriormente, buscó un lugar en que ambientar la película y se decidió por el valle de Jackson Hole en Wyoming por dos motivos: porque la novela está ambientada en este estado y porque la altitud media del valle es de más de 2000 metros. Esto confiere a la película una de sus características más memorables: el que probablemente sea el cielo más radiante que nunca se ha rodado. A la hora de elegir al reparto, el director solicitó a la Paramount contar con Montgomery Clift y William Holden. Sin embargo ninguno de los dos aceptó el encargo y finalmente Alan Ladd y Jack Palance encarnaron al protagonista y al antagonista, respectivamente. La elección de Palance para el papel del pistolero fue arriesgada, puesto que no sabía montar a caballo y, por un problema dermatológico, tuvo que emplear guantes para empuñar el arma. Sin embargo, ambas limitaciones redundaron en que este personaje es uno de los pistoleros más parsimoniosos y cerebrales de la historia del cine. El niño Brandon de Wilde fue un descubrimiento del director a partir de un programa de televisión. Ambos actores fueron nominados para el premio Óscar. A pesar de que es el mejor papel de su carrera, Alan Ladd no fue nominado al Óscar debido a que la Paramount rehusó promocionarlo para ello por la intención del actor de rescindir el contrato con la productora. Otro elemento clave de la película es la música, obra de Victor Young, con un tema que se ha convertido en uno de los más conocidos del cine americano de todos los tiempos.

A pesar de concluir el rodaje en 1951, la película no se estrenó hasta 1953 por varios motivos: en primer lugar por el largo proceso de postproducción puesto que el director George Sanders daba más importancia  al montaje que otros directores de wéstern de la época (por ejemplo, John Ford); además, los directivos de la Paramount no estaban satisfechos con el resultado de la película e intentaron venderla a otras productoras sin éxito; también pudo influir que el protagonista del filme estuviese en tratos con otras productoras para que la Paramount perdiese interés por la cinta. El éxito de Un lugar bajo el sol, otro wéstern de George Sanders estrenado en 1952, espoleó el interés de la Paramount por Raíces profundas y se decidieron a estrenarlo en formato panorámico, para lo que hubo que cortar las partes superior e inferior de cada fotograma. La película fue un gran éxito de público y aún hoy en día la cinta aparece en las listas de las mejores películas de todos los tiempos. Sin embargo, en los Óscars de ese año quedó eclipsada por De aquí a la eternidad.

Raíces profundas es una película que admite múltiples interpretaciones debido a su carácter simbólico. Trata sobre la inexorabilidad del destino, puesto que Shane es un pistolero, a pesar de que a lo largo de toda la película lo intente disimular. Se puede ver como una crítica a la xenofobia y al temor al que viene de fuera. También se puede ver como una alegoría de la historia de los Estados Unidos, en que la justicia acaba triunfando sobre la brutalidad y la arbitrariedad.

Jack Palance en el papel del malvado pistolero Jack Wilson.

Raíces profundas es sin duda uno de las mejores películas de vaqueros. Por una fotografía exquisita, por la banda sonora, por las soberbias interpretaciones de los actores y por uno de los finales más memorables (lagrimita incluida) de la historia del cine. Es un wéstern atípico pero uno de los hitos del género.

Shane (1953)
Shane poster Rating: 7.7/10 (28,614 votes)
Director: George Stevens
Writer: A.B. Guthrie Jr. (screenplay), Jack Sher (additional dialogue), Jack Schaefer (based on the novel by)
Stars: Alan Ladd, Jean Arthur, Van Heflin, Brandon De Wilde
Runtime: 118 min
Rated: APPROVED
Genre: Drama, Romance, Western
Released: 01 Oct 1953
Plot: A weary gunfighter attempts to settle down with a homestead family, but a smoldering settler/rancher conflict forces him to act.
Antón L. Martínez
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