Néstor Almendros: un genio español en Hollywood

La huella española en Hollywood es muy profunda. España ha dado grandes actores y actrices a Hollywood: desde Fernando Rey a Antonio Banderas, desde Conchita Montenegro a Penelope Cruz. Pero también ha proporcionado a grandes técnicos: uno de los mejores directores de fotografía de todos los tiempos fue un barcelonés que se formó con los directores de la Nouvelle Vague francesa. Su nombre era Néstor Almendros y es una figura fundamental en el cine americano de la década de 1980.

Néstor Almendros nació en el año 1930 en la calle Casanova de Barcelona en una familia de maestros y pedagogos republicanos. Ya desde su infancia tuvo un enorme contacto con el cine, puesto que tanto sus padres como sus abuelos eran grandes cinéfilos. La Guerra Civil supuso un fuerte mazazo para su familia: su padre se tuvo que exiliar a Cuba y, durante diez años, Néstor malvivió en Barcelona. En esos años empleó el cine para evadirse de la realidad. De hecho, siempre denostó a aquellos que despreciaban al cine de evasión de las décadas de 1930 y 1940, puesto que a él le permitió sobrevivir en unos años realmente duros.

Barcelona bombardeada en 1938. La casa natal de Néstor Almendros era no lejos de la Plaza de Cataluña, de donde sale el humo.

La familia se reunió de nuevo en Cuba a finales de la década de 1940 y Néstor, sin mucho entusiasmo, cursó la carrera de Filosofía. Durante sus estudios universitarios entró en contacto con un grupo de jóvenes cinéfilos cubanos, entre los que se encontraba el escritor Guillermo Cabrera Infante, que fundaron la Cinemateca Cubana. El golpe de estado de Batista en Cuba de 1954 obligó a Néstor a exiliarse a EEUU, iniciando estudios de cine en Nueva York. Como no veía posibilidades en Norteamérica, en 1956 se marchó a Roma atraído por el Neorrealismo para estudiar en el Centro Sperimentale de Cinematografia. Él mismo confesó posteriormente que su estancia en Europa fue determinante pero no por lo aprendido en la escuela de cine de Roma, sino porque le permitió empaparse de la pintura europea en los museos italianos y franceses.

Las influencias pictóricas en Néstor Almendros: en la parte superior a la izquierda, fotograma de El pequeño salvaje (François Truffaut, 1970); a la derecha, El recién nacido (J. de La Tour, h. 1645). Abajo, a la izquierda, Las espigadoras (J.F. Millet, 1857); a la derecha, fotograma de Días del cielo (Terence Malick, 1978).

Tras una breve estancia en EEUU, donde trabajó como profesor de español, Néstor volvió a Cuba tras el triunfo de la Revolución Cubana y la llegada de Fidel Castro al poder. Para el régimen castrista dirigió varios documentales propagandísticos pero pronto surgieron diferencias con los mandatarios cubanos y se vio forzado a un nuevo exilio; en esta ocasión a Francia. El cine francés era un hervidero a principios de la década de 1960: los directores de la Nueva Ola o Nouvelle Vague estaban derribando los códigos cinematográficos. Néstor entró en contacto con Éric Rohmer, uno de estos directores, de manera totalmente casual: asistía como espectador al rodaje de una película cuando el director de fotografía se peleó con Rohmer y abandonó el plató de manera airada. El productor no podía conseguir un sustituto y Néstor se ofreció como operador de cámara. Fue contratado para un solo día pero les encantó el trabajo realizado y ya se quedó para el resto de la película. En Francia, Néstor trabajó fundamentalmente con el propio Éric Rohmer y con François Truffaut, de quien se convirtió en amigo personal. También colaboró con otros directores como Rossellini. La fotografía de Néstor Almendros en esas películas se caracteriza por su sencillez y austeridad: intenta aprovechar la luz natural al máximo y huye de los artificios que caracterizaban al cine hasta ese momento, llegando a usar solamente un punto de luz. Su estilo bebe de la pintura de los maestros holandeses como Vermeer o Rembrandt, del pintor barroco francés Georges de La Tour y de los pintores realistas franceses como Courbet y Millet. Estas ideas que experimentó en Francia se llevarían a su máximo exponente en su siguiente etapa en Hollywood.

Años 60: París era una fiesta.

Así, en el año 1978 Néstor Almendros llegó a EEUU para el rodaje de la película Dias del cielo de Terence Malick. El filme se desarrolla en Texas a principios del siglo XX y narra la historia de dos jóvenes amantes (Richard Gere y Brooke Adams) que se hacen pasar por hermanos para trabajar en la recogida del trigo. La película es muy simbólica dando mucha importancia a aspectos como la luz y el color para expresar sentimientos. De esta manera, se rodó, en gran parte, en escenarios naturales de Canadá aprovechando la luz tenue y rojiza del crepúsculo. La fotografía muestra influencias de los pintores europeos antes mencionados, además del americano Edward Hopper. Días del cielo supuso un reto técnico y estético puesto que fue necesario emplear lentes y películas de mayor sensibilidad a la luz sin saber muchas veces si las tomas serían demasiado oscuras. También supuso una gran innovación a la hora de manejar la cámara: Néstor ató la cámara a su cuerpo para ganar mayor libertad de movimiento en alguna toma, constituyendo uno de los antecedentes del estabilizador de cámara, algo básico hoy en día. Néstor Almendros recibió el Óscar a la mejor fotografía por la película.

A partir de Días del cielo los encargos se sucedieron, siendo uno de los directores de fotografía más importantes de la década de 1980 en EEUU. Fue nominado al Óscar tres veces más, aunque no lo ganó, por las películas Kramer contra Kramer (Robert Benton, 1979), El lago azul (Randal Kleiser, 1980) y La decisión de Sophie (Alan Pakula, 1982). Además, publicó sus memorias bajo el título Días de una cámara. Curiosamente, Néstor Almendros no trabajó en España salvo en la película Cambio de sexo (1977) de Vicente Aranda debido a su amistad con el director y con otros miembros de la denominada Escuela de Barcelona. Siguió trabajando prácticamente hasta su prematura muerte en 1991 a los 61 años víctima de un linfoma.

Bibliografía manejada:

Almendros N. Días de una cámara. 3ª ed. Barcelona: Seix Barral; 1990.

Esenciacine.com. Néstor Almendros: la magia del realismo fotográfico [sitio web]. Madrid: Cabello Ruiz-Burruecos A; 11 de noviembre de 2013 [acceso 30 de enero de 2017]. http://esenciacine.com/ver-articulo.php?recordID=209

Soler Serrano J. Grandes personajes a fondo: Néstor Almendros. [DVD] Barcelona: Editrama; 2005.

Antón L. Martínez
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