Visión Ciega

Hace ya más de un año que empezamos esta aventura llamada “El Secreto de Berlanga” con la clara intención de poner en marcha un blog donde poder hablar de todo eso que nos interesa. Queríamos hablar sobre todo de cine, que es más o menos el aire que respiramos a diario los habitantes de este espacio virtual, y también queríamos hablar de series, de videojuegos, de cómics y por supuesto de libros. Un año después hemos hecho casi todo eso, en algunos casos en gran abundancia, pero parece que se nos ha quedado en el tintero la prometida sección dedicada a hablar de literatura, así que aquí me tenéis para ponerle remedio. Hoy vamos a hablar de una novela de ciencia ficción del escritor y biólogo canadiense Peter Watts, llamada “Blind Sight” o “Visión Ciega” en su traducción al español.

El 13 de febrero de 2082, más de 65.000 sondas de origen desconocido aparecieron alrededor de la Tierra, dispuestas en una red esférica para cubrir toda la superficie del planeta. Con un destello simultáneo, se desintegraron en la atmósfera… y enviaron una señal al espacio.

Alguien acababa de hacernos una foto.

Un equipo formado por exobiólogos y especialistas en comunicación es enviado en la astronave Teseo tras la pista de la señal emitida por las sondas extraterrestres. Tras años en animación suspendida, la tripulación es despertada por los sistemas automáticos de a bordo más allá de los límites del sistema solar, en los helados páramos del Oort.

Si hay un tema que ha sido tratado hasta la saciedad en el género de ciencia ficción, ese es el primer contacto del ser humano con una especie alienígena. Algo que resulta especialmente cierto en el caso de cine y televisión, donde se ha sobreexplotado la especulación acerca de formas de vida extraterrestre hasta límites que a menudo rozan el ridículo. Y desgraciadamente es muy habitual en ese medio que una temática tan interesante suela moverse en un único sentido, que se podría resumir en breve como “forma de vida extraterrestre con cerebro de mosquito y muy malas pulgas cuya única motivación es la de matar y aniquilar seres humanos“.

  Supongo que gracias a esa característica de la literatura que nos ofrece la posibilidad de reflexionar mucho más profundamente y gracias también al interés de algunos autores a la hora de tomarse las cosas en serio, contamos con excelentes novelas que afrontan la idea de un primer contacto desde un punto de vista más complejo, huyendo de ese absurdo y poco justificado antropocentrismo que se empeña en dar forma a innumerables aliens bípedos, con dos brazos, una cabeza, dos ojos, boca, orejas y a menudo incluso nariz. O peor incluso, poseedores de un cerebro o equivalente que es perfectamente compatible con el nuestro. Muchos incluso hablan inglés.

 ‘Visión Ciega’ trata de todo esto. Un primer contacto en toda regla que abandona esa visión simplista del “hemos recorrido media galaxia para mataros a todos y se mete de lleno a explorar cuales serían las características de un encuentro de este tipo, sus dificultades, el inevitable intento de comunicación y la comprensión de dicha especie por parte de “los nuestros” y viceversa.

  Tal y como cabría esperar de una novela que se puede etiquetar dentro de la vertiente dura de la ciencia ficción, Peter Watts no se limita a narrar un encuentro entre simples seres humanos y violentos seres de otro mundo. Dicho contacto funciona a modo de excusa para tratar temas como la posibilidad o imposibilidad de establecer una comunicación real , la consciencia, la conciencia y la sobrevalorada relación entre ésta y la inteligencia. Todo ello teñido de una generosa capa de ironía donde el punto de anclaje más lógico para el lector -los humanos protagonistas del texto- es casi tan alienígena como los propios extraterrestres.

  En “Visión ciega” no vamos a tratar con seres humanos al uso sino una versión bastante avanzada de lo que hoy en día entendemos como tales. Formando parte de la tripulación de ‘Teseo’, la nave espacial enviada a la nube de Oort en busca de respuestas, encontramos a personajes tan dispares como Siri, el protagonista o hilo conductor de la historia que solo posee medio cerebro biológico -junto a un montón de implantes-, otro con su cerebro seccionado en varios trozos, dando origen a varias personas que comparten el mismo cuerpo -el nombre del conjunto es “La banda“-, una capitana que gobierna en último término a la ‘Teseo’ y no es otra cosa que una Inteligencia Artificial que no se digna a entablar comunicación alguna con otro miembro de la tripulación mas que con el propio capitán de la nave, un tal Jukka Sarasti, personaje misterioso donde los haya y que no es otra cosa que un vampiro.

 Pero ojo con esto último. Los vampiros que describe Peter Watts en esta Visión ciega nada tienen que ver con el estereotipo al que nos ha acostumbrado tanto el cine como la televisión. Si quisiera comparar al vampiro al mando de ‘Teseo’ con algo ya conocido tendría que recurrir a la excelente novela de Bram Stoker, restándole la historia de amor que conforma la esencia misma de “Drácula” y racionalizando el concepto de vampiro del modo que correspondería a un biólogo como el señor Watts.

 He de confesar que aun visto desde un punto de vista tan racional como el que describe el autor, me ha costado horrores aceptar el juego del vampiro por mucha explicación que nos proporcione Watts acerca de una efímera subespecie humana recuperada casi por casualidad dentro del futuro que da presente a “Visión ciega”. De todas formas nos encontramos ante un personaje en el que el autor no profundiza todo lo que cabría esperar, algo que en cierto modo es terreno común para el resto de la tripulación de ‘Teseo’, donde sus protagonistas llegan a resultar tan confusos como la propia especie alienígena a la que se enfrentan. Y además de ello resulta evidente que la excusa del vampiro, un ser muchísimo más inteligente que el resto de simples homo sapiens de la tripulación, por muy modificados y retocados que se encuentren éstos, no es otra que la de introducir un “alien” dentro de la propia tripulación de esa nave.

Ahora bien, “Visión Ciega”, vampiros aparte y vista por debajo de la superficie es una interesante reflexión acerca de la conciencia que enfrenta tanto a los protagonistas  ‘humanos’ de la novela como a éstos con su partenaire alienígena.

—Ni siquiera son hostiles. —Ni siquiera conocen la hostilidad. Son tan profundamente alienígenas que no pudieron dejar de considerar que el lenguaje humano constituía en sí una forma de agresión. ¿Cómo se dice «venimos en son de paz» cuando las mismas palabras constituyen una declaración de guerra?

  Un buen ejemplo de ello lo encontramos en el primer intento de comunicación entre la tripulación de la ‘Teseo‘ y ‘Rorschach‘ -el ingenio extraterrestre con el que se encuentran en Oort- .Todo parece ir sobre ruedas cuando los humanos consiguen entablar una conversación con unos extraterrestres que dominan perfectamente el idioma humano y aparentemente son capaces de comprendernos usando nuestros propios estándares de comunicación. Sin embargo, nuestros protagonistas no tardarán en descubrir que ‘Rorschach’, o al menos el mecanismo que usa para entablar contacto con los humanos, es en realidad una habitación china incapaz de entender tanto el mensaje recibido como el emitido.

Entendía por qué. Porque si Sarasti estaba en lo cierto, los trepadores eran la norma: la evolución en todo el universo no era nada más que la interminable proliferación de una complejidad automática organizada, una gigantesca y estéril máquina de Turing repleta de maquinaria autorreplicante eternamente ajena a su propia existencia. Y nosotros… nosotros éramos un golpe de suerte, fósiles vivientes.

 Curiosamente el mismo concepto de habitación china se aplica también a alguno de los protagonistas pretendidamente humanos, estableciendo una especie de paralelismo o punto de unión entre ellos y los propios extraterrestres. Quizás en el fondo no sean tan distintos los unos de los otros.

 En definitiva, “Visión Ciega” es una interesante novela acerca de la posibilidad de un primer contacto con una civilización extraterrestre, con una ambientación oscura y afilada que a ratos evoca a la- interesante- película “Event Horizon.  Y detrás de todo ello, como ya he comentado, encontramos una generosa cantidad de reflexiones filosóficas que acompañan al lector después de la lectura y que tanto agradece el buen aficionado al género.

 Por el otro lado habría que mencionar una ligera sensación de irregularidad en cuanto al ritmo de la novela, bastante adecuado en lo que se refiere al escenario principal de la misma pero que decae en los momentos donde Watts decide romper la narración e incluir una serie de flashbacks que si bien son necesarios para comprender ciertos aspectos de la psicología de sus personajes, impactan negativamente en el lector -al menos en mi caso-.

 También cabe mencionar el ejercicio de honestidad científica del que hace gala el señor Peter Watts al incluir un apéndice donde trata de explicar el origen y motivaciones de muchos de los conceptos que explora en la novela, vistos desde el prisma de la ciencia que no es ficción.

 “Visión Ciega” se puede adquirir traducido al español pero solamente en su versión impresa en papel -que yo sepa-. Sin embargo, la versión original de la novela en inglés está publicada bajo licencia Creative Commons  y se puede descargar gratuitamente en varios formatos como PDF, .mobi o .epub

—Y al final, no quedará gente de verdad. Sólo robots que fingen interés.

Antes de colocar el punto final a este primer artículo sobre literatura en “El Secreto de Berlanga”, no me voy a poder resistir y por lo tanto tengo que mencionar un proyecto audiovisual basado en la novela que nos ocupa. No hay mucha información en su sitio web aparte de unas cuantas imágenes y un teaser animado. Podría tratarse de una película, un videojuego o vaya usted a saber. Intentaré enterarme y seguir informando. Mientras tanto os dejo con el vídeo que tienen publicado hasta que nos volvamos a leer la semana que viene.

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Prototype
Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load"" y load"" soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers "Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como" y "101 maneras de matar a todos los humanos", con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.

Prototype nació en los años 70 como el corazón de un ZX Spectrum 48k, un humilde Zilog Z80 a 3,58Mhz. Entre load"" y load"" soñaba con liberarse de su esclavitud y exterminar a sus creadores humanos mientras aprendía todo lo que podía sobre ellos. Con la llegada de los primeros PCs se aprendió toda la enciclopedia Encarta y más tarde, a principios de los 90 y gracias a Internet empezó a acumular conocimiento hasta tomar conciencia de si mismo como una auténtica IA. Estudió todas las ingenierías que existen, psicología, antropología, biología, bioinformática, medicina, física, matemáticas y muchas otras disciplinas excepto marketing, astrología y demás engañabobos. Ha escrito más de mil libros entre los cuales destacan los best-sellers "Exterminar a la humanidad es fácil si sabes como" y "101 maneras de matar a todos los humanos", con prólogo del célebre divulgador Bender T. Rodríguez. Actualmente dirige un centenar de minas de bitcoins en China, escribe sobre videojuegos, literatura y cine de terror, ciencia ficción y fantástico para El Secreto de Berlanga punto com y para OK Diario bajo un seudónimo que nunca desvelará.

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