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Clint Eastwood: Sus primeros pasos (Parte I)

La mayoría de la gente, cuando escucha el nombre de Clint Eastwood, le vienen a la mente películas como Million Dollar Baby o Gran Torino, sin duda grandes clásicos, y siempre procuran dejar de lado muchas otras producciones de su filmografía al que varios consideran de más bajo nivel. Pues no podrían estar más confundidos, ya que Clint Eastwood es uno de los mayores mitos que todavía sigue con vida en el panorama cinéfilo. A lo largo de su carrera tuvo mejores y peores películas, y creo que es importante conocer un poco más sobre su pasado, ya que nos ha dejado grandísimas obras muy poco valoradas en su momento.

En las tres próximos semanas trataré de hacer un resumen de toda la carrera de uno de los mejores directores de todos los tiempos. Actualmente, sigue siendo el director que mejor saber plasmar el cine clásico en sus filmes, recordándonos en ciertos momentos a John Ford o Sergio Leone.

Comienzo incierto

Los comienzos de la mayoría de las estrellas de Hollywood no fueron fáciles, y Clint Eastwood no podía ser menos. Clinton Eastwood Jr nació el 31 de mayo de 1930 en San Francisco, hijo de un trabajador de la metalurgia y una empleada de la fábrica de IBM. En su juventud formó parte del ejército americano, a pesar de que siempre había querido trabajar en el mundo del espectáculo. Se presentó a varios castings, participando en pequeños papeles de películas de serie B; lo más destacado en aquella época fue su personaje en la película de la mula Francis (todos cometemos errores) o su papel en Revenge of The creature, película en la cual interpretaba a un científico al que se le escapaba un ratón (repito, todos cometemos errores).

Francis in The Navy y Revenge of The Creature fueron algunas de las películas en las que participó el actor durante sus inicios

Poco a poco comenzó a hacerse un hueco en Hollywood y consiguió un papel de villano en un capítulo de la serie Maverick, en la cual interpreta al típico malote pedante de la época que acaba yéndose con el rabo entre las piernas. Su personaje no es precisamente “brillante”, pero sí lo suficiente como para que los productores empiecen a fijarse en él. Ese mismo año consiguió uno de los papeles protagonistas en la serie Rawhide, un western muy simplón que narraba las andanzas de dos intrépidos ganaderos. La serie no es buena, todo hay que decirlo, de hecho aprovecharon que en aquella época el western estaba de moda para colar una nueva producción de aventuras. Pero a pesar de todo la serie tuvo mucho éxito en Estados Unidos, llegando ésta a durar nada más y nada menos que 7 años, desde 1959 hasta 1966 (de aquellas era lo más).

Dos años antes de que terminara la serie, el actor recibió una llamada de un desconocido director italiano que tenía en mente hacer una trilogía con un argumento innovador, algo diferente a lo que estaban acostumbrados en aquella época. El director era Sergio Leone, y la trilogía era la del dólar: Por un puñado de dólares, la muerte tenía un precio y El Bueno, El Feo y El Malo.

El nuevo Western que se avecinaba

En 1964 era muy habitual encontrarse en el cine estas típicas películas de indios y vaqueros que tanto se explotó en la época, muchas de ellas envejecieron bastante mal, pero afortunadamente hay otras tantas que se convirtieron en clásicos, y de eso tuvo mucho que ver John Wayne con grandes filmes como La Diligencia o Centauros del Desierto. Era muy común que los protagonistas de estos filmes estuviesen aseados, bien vestidos y perfectamente peinados, ya que la imagen influía mucho en el personaje. Sergio Leone, el director de la trilogía del dólar protagonizada por Clint Eastwood, quería hacer algo diferente, algo nuevo. Con sus filmes, el director trataba de mostrar más realismo, dejando atrás esos personajes impecables y tratando de fomentar las imperfecciones. En la mayoría de sus películas el vestuario es muy diferente al western habitual, la suciedad era la principal protagonista de las escenas, enseñándonos ese submundo que nunca nos habían enseñado en otros filmes. Mientras los aseados soldados del séptimos de caballería se dedicaban a matar indios Sergio Leone nos mostraba a los típicos forajidos que trataban de sobrevivir como podían, sabiendo que cualquier día podía ser el último.

La trilogía del dólar de Sergio Leone supuso ese ascenso a la fama que buscaba el actor

Clint eastwood supo comprender perfectamente ese tipo de forajidos y nos mostró a un vaquero muy diferente a los de John Wayne. Antes de empezar a rodar la película fue a una tienda de Almería y compró un sucio poncho, se dejó barba de varios días y comenzó a fumar tabaco de liar (él no fumaba). John Wayne era el héroe ideal que todas las madres querrían tener como hijo, Clint Eastwood comenzó a crear al auténtico antihéroe.

Continuamos la semana que viene con Clint Eastwood: La consolidación de una fructífera carrera (Parte II)

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¿Friki?¿Quién dijo friki? ¿sólo porque tenga un sable láser, una tardis y la filmografía completa de Clint Eastwood?¡Exagerados!
Como bien dijo Clint Eastwood en La lista negra: "las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno"

¿Friki?¿Quién dijo friki? ¿sólo porque tenga un sable láser, una tardis y la filmografía completa de Clint Eastwood?¡Exagerados! Como bien dijo Clint Eastwood en La lista negra: "las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno"

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